3 x 3 Fiscalización

¿Quién debe fiscalizar?

Una actividad fundamental para una adecuada gestión de los recursos forestales es la fiscalización y para tal fin actualmente existen distintos organismos encargados de fiscalizar, en algunos casos es la OEFA, o el OSINFOR, o los gobiernos regionales, para el caso de Loreto, está también el Programa Forestal, y pronto la Autoridad Regional Ambiental, todo un abanico de entidades y roles repartidos entre el gobierno central y los gobiernos regionales.

Este cambalache fiscalizador se enmarca en el proceso de descentralización inconcluso en que nos encontramos como Estado, en el que los gobiernos regionales aún no han recibido la transferencia completa de sus funciones, incluidas las de fiscalización, ni presupuesto para implementarlas. Además, hay que recordar que la institucionalidad ambiental es reciente en nuestro país, y aún se encuentra en proceso de construcción, la OEFA es un ejemplo.

Lo cierto es que de un lado o el otro, la fiscalización de las actividades económicas que se realizan en los bosques, tales como el aprovechamiento de la madera y de flora y fauna es en la práctica insuficiente. ¿Cómo hacemos entonces?

Diana Vásquez, Ingeniera Forestal, considera que la fiscalización debe estar en los gobiernos regionales, es decir en donde están los bosques “es necesario de todas maneras que los GORES tengas la posibilidad ellos mismo de orientar la fiscalización, como están in situ ellos son conscientes de la realidad, pues desafortunadamente en muchas ocasiones el gobierno central no ha estado presente, y no ha sido capaz de decir esto es lo que está pasando y cómo solucionarlo, sino solamente generando reglas”.

Jack Flores, Jefe PROCREL, El GOREL nos cuenta cómo va el proceso de transferencia en la región y cómo esto afecta el trabajo de fiscalización en el bosque “tenemos ya algunas competencias en materia forestal, me gustaría poder decir que tenemos las competencias totales, pero tenemos parciales, y el no tener las competencias completas hace que no se pueda tomar decisiones o acciones de a cuerdo a la realidad amazónica. Un ejemplo es que la autorización para desbosque no la damos nosotros, la da la Dirección General Forestal (Lima), compuesta por profesionales que nunca van a llegar a la zona… además el pago por ese derecho ni siquiera llega a nuestra región”

Otro problema de tener distintas autoridades e instituciones opinando desde todas partes sobre lo forestal es que la gestión se hace lenta e ineficiente, tal como lo manifiesta Javier Noriega, Jefe de la Reserva Nacional Pacaya Samiria, SERNANP, “hay demasiadas instituciones en juego y cada una tiene que emitir su opinión y permisos y eso hace que el camino sea mas largo de lo necesario”.

Encontrando un camino medio
A pesar que la posición sobre la idoneidad de que la fiscalización se centralice en los gobiernos regionales (principalmente por estar más cerca al campo que el gobierno central) existe la visión de un trabajo conjunto entre las distintas autoridades que conforman parte del Estado, tal como lo manifiesta Jack Flores, “No pedimos que la direccione general forestal o el gobierno central se haga a un lado, sino que siempre este acompañando a nuestras regiones a manejar nuestros recursos”.

Javier Noriega nos da un panorama aún mas amplio, incluyendo a autoridades locales, pues un grave problema en la selva son las distancias y por lo tanto, tampoco el Programa Forestal del GOREL puede estar en todas partes, todo el tiempo, “un problema de todas las autoridades es que no tenemos el presupuesto o la logística necesaria para estar en todas partes al mismo tiempo y yo creo que ya es tiempo que aprendamos a confiar en las autoridades comunales, llámense tenientes gobernadores, apus o municipios, para que podamos trabajar de manera sincronizada y coordinada”.